Google+
CHOOSE YOUR LENGUAGE
Google-Translate-Chinese Google-Translate-Spanish to French Google-Translate-Spanish to German Google-Translate-Spanish to Italian Google-Translate-Spanish to Japanese Google-Translate-Spanish to English Google-Translate-Spanish to Russian Google-Translate-Spanish to Portuguese
SIGUEME EN :
Sigueme en twitter

EL LAPSO ES....el momento justo de un inicio. - HISTORIAS DE UNA CANIBAL-aventuras por escrito
Searching...

EL LAPSO ES....el momento justo de un inicio.










Jamás pensé hasta entonces en las etapas de la vida como lapsos del tiempo; pero si hay una realidad certera es que en ellos se hace patente un principio físico, por ejemplo el efecto mariposa.

El "
efecto mariposa" es un concepto que hace referencia a la noción de sensibilidad a las condiciones iniciales dentro del marco de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes.
Su nombre proviene de las frases: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo o "el aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo" así como también "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo".

*******************************************************************************
EL LAPSO, (EL MOMENTO JUSTO) historia real.

Muchas veces en mi vida pensé que todos los tíos que conoces deberían llevar marcado como hacen el sexo, al menos dar una pista de como será aquello; pero lo cierto es que en la realidad es imposible de averiguar, te enamoras de alguien y solo cuando llega el momento descubres hasta donde llega haciendo el amor, pero tan enamorada estás de la persona que te doblegas en un sacrificio en pro de ese amor.

Eso mismo me paso a mi, llevaba un año saliendo con él porque todo su ser me llenaba, pero secretamente sufría en silencio un vacío que me era imposible de nombrar, entre otras cosas, porque de nada hubiera servido hablar sobre el tema, ya que cada persona es como es y simplemente la aceptas.

Cuando comenzaba a besarme, oleadas de pasión se descolgaban como ramilletes de pecado por mi cabeza; giraba en un carrusel insensato de deseo y por momentos, me asediaban los colmillos del infierno provocando el momento idóneo para evocar el mordisco del sexo. Desgraciadamente, siempre era igual. Él se excitaba de tal forma, que nada más acerca su miembro a mi sexo, en apenas 2 minutos eyaculaba; y ahí me quedaba yo entre espasmos contenidos como un perrillo al que echan encima un cubo de agua helada. Pero lo asumí, y determiné por hacerlo un acto cotidiano, donde si buscaba satisfacción de alguna forma era en la masturbación secreta.

Nunca le dije nada, le amaba demasiado, como para decirle todo aquello, pero como la vida es como es, un día de aquellos en donde su semen se había disparado, no pude evitar en mi consentida contención balbucear:
-Me arde el coño...hmmm
Creo que sin palabras, él sabía de mis carencias, y respondió:

_Oye..mira yo no puedo, pero si quieres puedes masturbarte...

El cielo se me abrió por momentos casi en un aleluya, pues su visto bueno, de alguna forma desataba mis instintos "asesinos" , así que esboce una sonrisa le miré con deseo, y me puse a tocarme el coñito con el único fin de culminar.

El me observaba desde su posición apoyado en su brazo mientras me sumía en un pozo de gozo onanista entre gemidos y cuando estaba a punto de correrme, un golpe seco en mi mejilla doloroso interrumpio el acto.

-¡Eres una grandisima hija de puta¡,¡ conmigo no te corres así cabrona¡.

Su gran ostiazo paralizó todo mi ser, me incorporé mientras no dejaba de pensar, que simplemente no me ocurría con él, era porque no me daba tiempo a decir un "ay"; pero tan intenso era el dolor en mi corazón que solo recuerdo una única lágrima rodar mientras me vestía en silencio, con el alma dentro de un puño mientras el despotricaba entre insultos. Esa fue la última vez que le vi, nunca más cogí una llamada, si le veía cambiaba de rumbo de tal forma que le hice invisible para mi.

...Aquel día pasó, pero yo caí en el fondo de una dulce rutina, donde los hombres pasaron a ser objetos del paisaje. La vida se redujo a las tardes plácidas de aquel barecito cerca de mi casa; la misma gente, el mismo bocadillo de bacon de las 9, los amigos risueños, los trivials y las sonrisas afables, hicieron olvidar aquella herida de mi corazón. No había nada de especial, pero su calor fue como un abrazo infinito que arropara mi sentir, solo eran como cálidas mantas que me protegían del frio invernal que hasta entonces solo había logrado congelar hasta mi alma.

Pasaron meses, pero una de aquellas tardes donde el tablero del trivial presidia la barra como siempre sobre esas horas, B. comenzó a reírse dirigiéndose a mi:

- ¡Porque respondes esas tonterías?¡ es que no te gusta ganar¡?..¿o que?..
-Si jajaja, claro que me gusta pero me gusta mucho más decir patochadas.
-Tu caso es grave pequeña..jajajaja ¿sabes que estas absolutamente loca?¡¡

Mis locuras habían ganado un sitio en su corazón, de tal forma, que ellos me llamaban "la consetidita". Aunque dijera burradas irónicas o lo que fuera, siempre lograba sacarles una carcajada, nadie era capaz de enfadarse conmigo; aunque estoy convencida que si todo lo que yo decía lo hubiera dicho cualquiera, podría haber logrado en muchas ocasiones herir e incluso cabrear, pero ellos me consentían solo dios sabe porque...

Siempre al final de la noche, estábamos los mismos, algunos se liaban canutos sin parar, otros bebían cervezas, y yo me sumía en aquella dulce rutina sin altos ni bajos pero con una paz infinita. De pronto algo varió , el portón metálico sonó y tras del él la estancia se inundo de un aroma extraordinario que me hizo girar curiosa la cabeza.

Dos tipos altos que jamás habían estado irrumpieron nuestro juego entre risotadas:
-¡ que pasa gente¡- dijo uno rubio. -¿ nos pondréis una cervecita? juajua.
Parecían dos soplapollas macarrillas, dos graciosillos pero aún con todas de refilón miré al amigo, un tipo alto, moreno y en una ráfaga pensé para mis adentros lo increíblemente bueno que estaba, pero rápidamente censuré tal pensamiento regresando impasible a mi juego, de forma que les deje como sintonía adherida al bar.

- Te toca R- dije con indiferencia, y el tipo moreno acercó su banqueta justo a mi lado a la vez que decía:
-Oye, guapa, te invito a un chupito...
-Mira no bebo, ¡ves?,yo solo bebo coca-cola-
-Joer tía, te estoy invitando, no te estoy pidiendo que te cases conmigo...venga, joder no seas rancia, solo uno...que se te ve muy simpática coño¡-

El tío bueno, me estaba invitando, y supuse que a la caja de mi amigo, no le vendría mal un extra, así que con todo el morro le dije:
-Ok..vale, pero invítanos a todos ¿no?.
la verdad, pensé que tras decirle eso me mandaría a la puta mierda, pero su respuesta me dejó estupefacta:
-Claro, eso está hecho...¡ venga va.! camarero véndeme una botellita de bourbon y sirveles a todos...lo que les de la gana...pero tu guapa, quedate conmigo..¿vale?.

la verdad, me pareció simpático, así que me tomé aquellos chupitos entre risas y a lo tonto terminé bastante ebria.



....Parecía flotar en una realidad alternativa, pero lógicamente solo era producto de los chupitos; posiblemente si ellos no hubieran ido a parar en ese bar, yo no habría bebido, y entonces jamás hubiera pasado lo que pasó, pero supongo que ese instante fue el momento justo donde el lapso hizo su efecto...

Para nada recordaba el bofetón, y después de meses tántricos, por primera vez los ojos de aquel morenazo cosquilleaban en mi coño. Su mirada de lascivia estaban sacando la fiera adormecida que habitaba en mi, y la dulce consetidita, a pocos se estaba durmiendo. Nunca se porque decido hacer nada, ni siquiera recuerdo que se me cruza por la cabeza, pero aquel juego de miradas depredadoras retorcían mi ser convirtiéndome en un ser de los infiernos.

- Quiero tequila- dije
-El camarero se echo a reír y dijo .
-jurrr tu o no bebes..o te lo tomas todo ¿no?.
-yep, tu ponlo...
-Con su sal y su limón, aquí tienes consetidita...yo que tu no lo hacía...
_ Moreno, venga ahora te invito yo- le dije guiñandole un ojo.
-juas, esto es muy fuerte jajaj, venga va mezclar es malisimo¡.
-me importa un coño- dije mientras echaba limón y sal en mi mano y me pegaba un lingotazo.
-¿Como va esto, sal primero..o limón?.-

Agarré su mano echando limón y sal, después sin dejar de mirar sus ojos como una serpiente relamí su mano, sus dedos con una lametada profunda y sensual.
-Así...
- ¡joder¡, Así ..me la has puesta dura.
-¿como de dura?-
-Así... - cogió mi mano y me hizo tocársela.
-Espera voy al baño, me estoy meando... - No venía a cuento pero me estaba meando, debía ser por tanta bebida, así que hipnótica me fui hacia los lavabos, pero él me siguió.

- ¿ Que haces tío?, voy a mear.
-Te acompaño, eso hago...
- ¿Me quieres dejar mear? jajajaja.

Él entro mientras observaba como meaba, y cuando me levante, me mordió la boca con pasión. Supongo que no pensaba en nada, y por ello sin saber como, le bajé la cremallera dejando salir aquel poderoso falo que brillaba bajo la luz fluorescente de los lavabos, mientras se la lamia como una perra y veía su cara de vicio entre mis ojos entreabiertos.

-No quiero follar en un water..tío me da asco huele a pis... - le dije tras unas cuantas chupadas.
-¿Y donde vamos?
-Yo que se tío, pero, aquí no me hace...

Y me levante, haciendo que ambos saliéramos de aquel lugar regresando a nuestro sitio en el bar.

-Mira tío voy pedo...lo siento, no se muy bien lo que quiero ni nada...
-¿Te gusto?-
-Claro, me molas mazo, tío..es más hace meses que no me fijo en un tío...
-Quiero follarte tía...
-Yo que se tío...
-¿pero estas cachonda?-
-Muchísimo....

El camarero, que era mi amigo no pudo evitar oír la conversación, y se acerco a mi susurrándome:
-Toma, son las llaves de mi casa, anda iros ahí..tía disfrútalo , no seas soplapollas...


...Si él camarero no me hubiera dejado la llave, aquella tarde hubiera sido una más de tantas de mi rutina, pero llevaba razón ¿porque reprimir un deseo tan profundo?, le deseaba, era lo cierto, así que no lo pensé mucho más.

-Vamos morenazo, ya tengo un sitio donde ir...


...Ahí estábamos en la casa, justamente en el dormitorio. La cama tenía un cabecero antiguo de latón o metal sacado de algún anticuario, lleno de fornituras enrevesadas que yo, como fetichista supe apreciar, de tal forma que cuando se puso cerca de la cama le propiné un dulce empujón haciéndole caer en el mullido colchón.

Quité dos cinturones que llevaba sobre el pantalón vaquero a modo de bandolera y agarrándole por las muñecas le até al cabecero.
-wow, ¿que me vas a hacer?-

Realmente no tenía ni idea, pero ya para entonces los efectos del alcohol habían cesado. No obstante algo en mi interior reconducía mis movimientos.
-De momento...quitarte la camiseta.

Su pecho, y sus brazos varoniles y poderosos, invitaban a mi lengua a una danza caníbal, que me producía un hambre infinita, unos deseos de morder su carne y le lamí todo su torso.

-Y...a quitarte estos estúpidos pantalones...

Sus piernas igualmente duras consiguieron que mi boca se desplazara por todo su ser; mientras el no dejaba de retorcerse, produciendo en mi una extraña complacencia.

- ¿Y tú no te quitas nada?- dijo el emitiendo pequeños gemidos.

¡Yo!, cierto, no me había quitado nada, pero algo dentro de mi deseaba martirizarle, así que me levante y me dirigí a los pies de la cama mientras iba quitándome cada prenda sin dejar de mirarle directa a los ojos pero en completo silencio.

-Joder tía, todo lo que tenías ahí debajo de la ropa¡, ufffff..acércate..suéltame..anda..
Su polla ahora estaba erecta, reventaba su capullo y aquello me satisfacía.

Me abrí de piernas en el borde de la cama, pensando que tal vez no duraría aquello más de dos minutos si le soltaba, y comencé a tocarme el coño buscando mi propia satisfacción. Mis dedos recorrían mi sexo, mi pecho, en una dulce masturbación que dejaba fluir sobre mis muslos entre gemidos .

-Suéltame¡¡¡ joder, joder quiero follarte¡¡-
-Sigue así tan cachondo..hmmmm- decía mientras mis dedos entraban y salian de mi coño-
-Por favor no seas cruel¡-
-Soy cruel...y me encanta-
Creo que en el momento que me dijo lo mala que era me corrí, y entonces decidí soltarle. Él, ya sin correas me elevo como una pluma contra la pared y me empezó a asistir pollazos sin piedad mientras mordía mi cuello:
-Eres una cabrona cachonda, ahora voy a vengarme de ti.

Tan cachonda estaba de aquella situación sado, que mi ansia no conseguía satisfacerme y sin pensarlo le dije:

-Follame el culo joder, joder¡..joderrrrr
Su polla se apoyó en mi ano, y aquel dulce dolor, conseguía retorcer mis entrañas en espasmos hasta entonces desconocidos, un ansía que deseaba mas y más.



¿Qué maravilla era esa?, no lo entendía exactamente, pero el que me follara por primera vez el culo, me hizo ver que el universo de los sentidos era un universo infinito, y aquel día sin saber como mi nave espacial había despegado hacia los confines de la galaxia. Era perfecto, maravilloso, ahora sabía que era exploradora del placer y que jamás volvería ser quien era.

Solo se que la cama se le rompieron las patas, y me corrí tantas veces, que ni fui capaz de contarlas; él por su parte se corrió tantas veces hasta que ya ni eyaculaba. Él amanecer despuntó y entonces comprendí que el mundo era una gran fabrica de pasteles, fue el momento justo, el lapso, donde el mundo dio un giro en el espacio y decidí buscar todos los limites de mi ser.



Aquella etapa comenzó y la recuerdo como la más salvaje de mi vida, no fue demasiado extensa, pero si intensa, y sabía perfectamente que mi vida tan solo dependía del aleteo de una mariposa, en algún momento de mi caos, pero hasta entonces muchas historias ocurrirían , pero sin duda alguna esta fue el lapso...el momento justo del inicio.

Anarkiaaa-



Interacciones en Google+

ULTIMAS ENTRADAS

Google+ Followers

 
Back to top!