Google+
CHOOSE YOUR LENGUAGE
Google-Translate-Chinese Google-Translate-Spanish to French Google-Translate-Spanish to German Google-Translate-Spanish to Italian Google-Translate-Spanish to Japanese Google-Translate-Spanish to English Google-Translate-Spanish to Russian Google-Translate-Spanish to Portuguese
SIGUEME EN :
Sigueme en twitter

MAS ALLÁ DE LAS PALABRAS... - HISTORIAS DE UNA CANIBAL-aventuras por escrito
Searching...

MAS ALLÁ DE LAS PALABRAS...




Un secreto deja de serlo, cuando lo cuentas; otras veces no lo dices por miedo a que no se cumpla, o se corrompa al contacto con el aire; como cuando apagas las velas de tu cumpleaños y pides un deseo en el silencio. Es como si las palabras tuvieran esa capacidad, de dar o quitar algo que habita tan solo en su interior, como un tesoro escondido que te hace palpitar muy fuerte el corazón.

Aunque también existe la posibilidad que combinen con tal destreza  en su sintonía con el universo, que al instante son reconocidas en sus acorde, en su baile galáctico, como el sonido perfecto, como el ABRAKADABRA , que abre puerta y fronteras, que desliza las galaxias y convierte el universo en algo donde todo puede ser...

Lo cierto es, que ese acto de buena fe, lo dejamos de creer cuando dejamos de ser niños, y comprendemos que las palabras, no se tienen que resintonizar con el universo, si no con la manada. Algunas veces, se llaman sueños, y se quedan debajo de la almohada junto a los dientes de leche que se llevó el ratón Perez; y otras tantas, nos castigan de cara a la pared, aunque no entendamos a ciencia cierta que hay de malo en nuestros actos. Cuando es, en la inocencia más absoluta donde  debiera ser residir la pureza; sin embargo se destruye cualquier visión Mariana y la convierten en el caldo perfecto del sado-masoquismo y la perversión.

En fin, mi secreto sigue conmigo a buen recaudo, porque de todas las cosas que existen bellas en este mundo, me basta con conocer su existencia. Es suficiente que dentro de mi alma palpite un minúsculo rayo de sol, y aunque no se formular hechizos , espero que mis palabras atraviesen el espacio y el entendimiento para al menos, durante un instante pueda convertirme en esa brisa que apague esa vela encendida en la fiesta de "mi no cumpleaños" y así en su secreto algún día, mi sueño se haga realidad...

Mientras, me es inevitable acordarme al nombrar cuentos, inocencias y palabras, una experiencia absurda; pero que recuerdo casi como traumatizante; porque también es cierto que a veces no contamos cosas bobas , como si te sintieras en el fondo culpable de algún delito imperdonable; pero que en mi corazón residen a día de hoy, como uno de los sentimientos más profundos que recuerdo.


*****

Por aquellas fechas tenía 10 años, una edad bastante ambigüa, porque de todas las edades vividas, la de los 10 es la más plana. Apenas tengo recuerdos de ese año, salvo de las tardes de aquel verano.
Esas, cuando  el sol decaía, cansado de tanto alumbrar, y daba respiro a los alientos acalorados, y veía asomarse a mis padres por el esquina del jardín, llamándonos a gritos para irnos de paseo. Entonces, cogíamos las bicicletas, y nos embalábamos por las aceras en un devenir de carreras, con un "flax" comprado en el kiosko; aunque confieso, que siempre caían  un par antes de llegar a la terraza de verano,  que ya era el fin de trayecto aprendido de cada atardecer .Y como cada día, se reunían mis padres con aquellos señores que no tenía ni idea de donde habían salido, pero que al parecer tenían mucha amistad.

Eran un matrimonio muy "fashion", él francés y ella española, con dos niños; exactamente un niño y una niña Michelle y Nicole, Miko y Niki como les llamaba yo, nacidos en el mismo parto contaban con la misma edad. No sabían nada de español, ni yo francés (tampoco se ahora nada).Poseían una tez blanca impoluta, unos ojos profundos azules, y un pelo rubio algo rizado que les otorgaba una expresión angelical, como sacados de un cuadro de Murillo.

A pesar de hablar diferentes lenguas, las horas discurrían en la absoluta perfección; nos revolcábamos por el césped, jugábamos a mil juegos:las cartas, los dados, el parchís, el ajedrez, el "quetecojo", las carreras y todos los juegos que se nos ocurrían,  acompañados siempre de aquel personaje perruno, un Gran Danés llamado Oreo, poseía tal nombre por las famosas galletitas.

Y de esta forma llegaba la madrugada, mientras, los padres seguían a golpe de cerveza o cubata  y nosotros ya agotados de tanto día consumido, descansábamos bajo las acacias , comiendo " pan y quesitos" , esas flores tan sabrosas y que producen tanta diarrea.

Lo que ni siquiera puedo recordar, por más memoria que haga, es comprender como aquellos niños y yo, bajo las acacias nos contábamos mil historias, pues como dije ni ellos sabían español, ni yo francés; pero lo más impresionante es que si pienso en ellos, jamás recuerdo una sola palabra escuchada en otro idioma, pues hasta tal punto llegaba nuestra conexión que cuando los padres decían de irnos a casa, no queríamos separarnos y nos poníamos a patalear y llorar, a abrazándonos como si nos quitaran la vida.Por ese motivo en aquel verano, Miko, Niki, y yo, una noche, una noche si, y la otra también, dormíamos en una casa u otra.

Supongo que quien este leyendo esto, piense que es algo muy normal entre niños, formar amistades entrañables, tanto es así que nuestros padres pensaban igual; pero lo que no sabían es que por encima de la normalidad, existía algo tan intenso que solo nosotros, podíamos entender.

Una noche de tantas, que recuerdo con perfecta nitidez, nos metimos en la cama de Niki, reíamos como locos, recordando una travesura que habíamos hecho a un señor de la terraza; el pobre hombre se había tragado 500 veces en su cara un manotazo en el periódico , con tal paciencia que le decimos adoptar como abuelo y no se porque coño le llamabamos "señor guilson", pero el tal señor guilson encima de mártir, nos invitó chucherias y mil porquerías del quiosco.Justo en aquel jaleo, llegó la madre con unos vasos de colacao y me trajo un pijama, después se marchó al salón para reunirse en el saón con las voces de mis padres que aún continuaban con la tertulia adulta.

Después de mucho saltar y reír, nos quitamos la ropa los tres, para ponernos aquellos pijamas de tela fina; pero nos quedamos desnudos, corriendo por la habitación, con las ventanas abiertas, dejando entrar  la dulce brisa nocturna y los cantos lejanos del devenir de los coches perdidos, hasta terminar agotados sobre la cama.

Miko miraba el techo en silencio agotado por la carrera vertiginosa por la habitación, y al pronto se giro, y se puso a acariciar mi mejilla, mientras, distraía su mano a aquella cosita que le colgaba. Las sensaciones rodaban por mi piel con un olor que sabía a cariño, y que no acertaba a concretar en mi corta edad; y él no cesaba de repetir cuanto me quería.


Realmente no sabíamos nada, solo sentía en mi corazón un extrema necesidad de hundirme en su alma, hasta el fondo de su ser, y sus caricias y las mías no eran muy diferentes a las que yo entendía por cariño; por eso no encontramos ninguna maldad en ponernos encima el uno del otro  y en una extraña ansiedad restregarnos como cachorrillos sobre la hierva.


De pronto en un gesto, él me indico que algo le pasaba que achacaba a la sensación parecida al hambre, y que no conseguía aplacar, ni centrar, ni compreder `pero que le producía un ansía en su cuerpo que le obligaba a tocarme más y mas. A todo estó Niki empezó a poner una cara triste, como si la dieramos de lado, casi parecía gemir, en un ataque de celos, donde yo era la causa.
_Ya no me queréis... - y se ponía de medio lado compungida.


¿Pero como no la iba a querer?, yo les amaba con tal intensidad, que no había en el mundo nada que se le comparara, mi vida sin ellos no tenía alegría ni sentido, y en un gesto de piedad, agarré su mano y la invité a abrazarnos;y sentí al rozar sus pieles como el universo fluía en mi interior, y desataba latidos, tan dulces, que la noche, nos regaló de fondo la sinfonía de un baile de estrellas.Todo el amor del mundo, se concentraba en las formas de aquellos dos hermanos, que nos besábamos, y nos acariciabamos, con tal dulzura, que jamás hasta entonces había sentido.

De pronto Niki se rió al ver que Miko, se estiraba la cola sin parar; a lo cual me uní en su risa, pues parecía un monito jugando con su cosita. Él también se rió y dijo sentir que algo le pasaba  ahí abajo y que nosotras no entendíamos porque teníamos rajita. Y en esa tonterías comenzamos a explorar los sexos, intentando entender para que diablos servían aquella cosas tan diferentes, pero concluimos que si servía para algo, la respuesta estaba en alguna visión perdida donde alguna vez habíamos visto a nuestro padres hacer un movimiento extraño en la cama.

Miko se puso encima mío, e imitó aquel movimiento sobre mí y entonces al sentir su sexo refregándose contra el mío, le hice entender que si debía ser algo así porque aquella cosa me daba gusto y a él también; de tal forma ante nuestro hallazgo nos pusimos los tres a frotarnos sin ton ni son y sin sentido, ni siquiera sabiendo que hacíamos, pero que nos producía un extraño hormigueo que nos obligaba en su placer a despegar gemiditos.

Tal debía ser nuestro alboroto, que en aquel momento las madres abrieron la puerta, y encendieron la luz, y nos encontraron de aquella guisa, y al vernos su cara de asombro parecía delatar que aquello que hacíamos era un delito. Tal escándalo formaron al vernos, que desde al instante nos separaron , nos chillaron , nos montaron un pifostio increíble que yo no lograba entender, pues para mi tan solo era un acto de cariño sin maldad.Después nos echaron una charla, y en días sucesivos ya no nos dejaron más dormir juntos, ni bañarnos juntos, ni jugar, ni hablar,y tampoco apenas nos dejaban vernos, como si aquello hubiera sido un crimen , imperdonable.


Pasamos de la felicidad suprema a la tristeza más infinita, recuerdo las tardes hundida en la pena y el vacío inconmesurable de haberles perdido. Tal era nuestra tristeza, que nos llevaron al psiclogo a los tres, pues no entendía esa necesidad tan extrema que nos unía....

Luego, todo se olvidó ,el verano pasó y no nos volvimos casi a ver, salvo pequeñas ocasiones donde de lejos , nuestras miradas complices se prometían el amor eterno. Supongo que ese día comprendí para siempre, que hay almas que ni el tiempo, ni el espacio, ni el sexo, ni la condición, ni la edad, ni el lenguaje, jamás pueden separar; pues aunque los años han pasado siempre los llevaré dentro de mi corazón, como uno de los amores más profundos y hermosos que haya sentido jamás.

Puede que aquel capítulo de mi vida, parezca terriblemente enfermizo, y un acto obsceno a muy temprana edad, pero para mi  solo fue el inicio y el aprendizaje, de que aunque el mundo insista en hacerme ver lo correcto, es sobre todo  tener la creencia extraordinaria y mágica, que supone conectar las almas...creer en algo que va más allá de la carne ¡..el amor....sin palabras, más allá del entendimiento y la razón. Pues para mi lo extraordinario de todo aquello es recordar el misterio de como aquellos niños y yo, nos entendíamos hablando diferentes lenguajes, y que para colmo no recuerde que jamás hubiéramos hablado en diferente lengua.


CUANDO DOS ALMAS SE ROZAN

Cierro los ojos...
se diluyen las imágenes,
como agua salina...
siento pausado el oleaje
de mi sosegada respiración...
y te pienso...
cada recuerdo de ti pasado...
es un regalo...
preciado para mí.
Bendito tesoro
que sin duda guardaré
en el desván de mi alma,
para admirarlo una y otra vez,
aunque tu ,..no lo sepas
Pasara la vida y tú,
tendrás otra...
y yo, quizás también ...
pero jamás olvidaré...
por muchos años que pasen,
todo lo que me diste
cuando dos almas se rozan, 

sin  más...

Anarkiaaa

Interacciones en Google+

ULTIMAS ENTRADAS

Google+ Followers

 
Back to top!